La Plataforma Refugiados Cáceres se constituyó en el mes de abril y nació de la preocupación de los cacereños por la problemática actual de los refugiados, han explicado los representantes. La puesta en marcha de esta plataforma es dar voz a la ciudadanía y reclamar que se cumplan los diferentes documentos ya firmados por los gobiernos en materia de asilo y refugio. Su objetivo es estar en contacto y en continua colaboración con diferentes plataformas ciudadanas y ONGs cuyas metas son similares.

Francisco Cerro, obispo de Coria-Cáceres se ha referido en varias ocasiones durante el encuentro, al dolor por el drama sufrido por los refugiados y a la mano tendida que ofrece la iglesia para su acogida y para asistirles. Al encuentro ha asistido también el delegado episcopal de Cáritas, Ángel Martín Chapinal. El obispo diocesano, también ha querido recordar el mensaje de la comisión episcopal de Migraciones del 20 de abril: "Necesitamos pasar de las palabras a los hechos". A continuación ofrecemos este documento íntegro:

La Comisión episcopal de Migraciones, reunida el 20 de Abril de 2016 desea con esta nota informativa seguir insistiendo en la necesaria y urgente toma de medidas de acogida,  hospitalidad,  y acompañamiento a refugiados. A ella se comprometió el Gobierno Español a quien  la Iglesia española se ofreció y se sigue ofreciendo para lo que necesitara y pudiera ofrecer.

En las diócesis españoles se han establecido ya los mecanismos y previsiones generosas y necesarias para colaborar y sensibilizar en dicha acogida. Y en el trabajo posterior para su integración social .Del trabajo ya hecho estamos seguros se beneficiarán emigrantes, refugiados y demás personas en situaciones de especial vulnerabilidad como lo vienen haciendo hasta la fecha

Agradecemos la labor incisiva y solidaria que está haciendo la Red de Entidades eclesiales que trabajan con emigrantes (CEM, Confer, Caritas, Justicia y Paz y Sector Social de la Compañía de Jesús) y la de tantas organizaciones y entidades de Iglesia y otras a propósito de las personas concretas a quienes tan gravemente  afecta esta crisis humanitaria necesitada de repuestas eficaces.

Deseamos que no se ponga en cuestión la imprescindible necesidad de ayuda a los que huyen de la guerra o del hambre, refugiados e inmigrantes. Muchos en su camino hacia Europa son víctimas de la trata de personas y de muchos otros tipos de violencia.  Y deseamos también   que no caigamos en estereotipos ni en estigmatizaciones que afecten a su dignidad y a la fraterna y evangélica acogida.

Tal y como recientemente ha hecho nuestro Santo Padre Francisco debemos  pasar de las declaraciones formales y pronunciamientos a los hechos. Con los refugiados y emigrantes  en Europa y con los que están en lugares de conflictos,  origen de la gran tragedia que vivimos. Y  necesitamos hacerlo con urgencia porque está en juego la vida de muchas personas sobre todo las más vulnerables.

Estamos ante una situación muy urgente que necesita también celeridad y eficacia  en la toma de decisiones. Mientras tanto continuaremos con nuestra labor humanitaria,  de servicio, de acompañamiento y de defensa de los derechos de todos los  emigrantes y refugiados. De los que vendrán y de los que ya están entre nosotros,  favoreciendo su integración social, cultural y religiosa.

Los Obispos de la Comisión episcopal de Migraciones