28 de Abril: Día Mundial de la seguridad y salud en el trabajo. Comunicado de Comisión Regional de Pastoral Obrera

20150424-seguridad

Desde el 2003, la Organización Internacional del Trabajo -OIT organiza el Día Mundial para rendir homenaje a las víctimas de los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

Según la Organización Mundial de la Salud -OMS estamos expuestos a más de 143.000 productos químicos peligrosos en el trabajo y en el consumo, con el resultado de al menos 4,9 millones de muertes cada año en el mundo.

El 28 de abril es una cita que nos recuerda la necesidad de promover el trabajo digno, seguro y saludable. En el trabajo humano debe prevalecer el respeto a la integridad física y psíquica de los trabajadores y trabajadoras. En nuestro país, la siniestralidad laboral aumenta, por causa de la crisis que está haciendo que aumente la precarización de las relaciones laborales, la contratación temporal y a tiempo parcial, las relaciones laborales tienden a la individualización, las altas tasas de empleo y el miedo a perder el empleo, la rotación entre empresas, y el debilitamiento de la negociación colectiva… convierten en papel mojado los derechos de los trabajadores y trabajadoras… explican el repunte de accidentes laborales y está deteriorando la prevención.

Sí, como dijo San Juan Pablo II, «el trabajo está en función del hombre y no el hombre en función del trabajo» -LE, 6, no es admisible que la persona se sitúe como la principal prioridad a proteger. El accidente laboral no deja de ser la trágica manifestación de una cadena de abusos y desprecios que los trabajadores acabamos pagando con nuestra vida o salud. La administración, los empresarios y los sindicatos, cada uno en su grado de responsabilidad, deben redoblar los esfuerzos para lograr una mayor prevención y seguridad en el empleo en ambientes laborales saludables.

No podemos permanecer callados ante este drama humano que oscurece los horizontes vitales de tantas personas y familias. Jesús nos recuerda el deber de cuidarnos unos a otros y de responsabilizarnos de la suerte de los más desfavorecidos, «cuanto hicisteis a uno de estos hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis» -Mt 25,40. Por eso, insistimos: ¡El trabajo es para la vida! ¡No a la siniestralidad laboral!

Abril 2015

Comisión Regional de Pastoral Obrera

Delegaciones y Secretariado Diocesano de Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia.

Ir arriba
X