35 personas se reunieron en Sabor y Saber: Universidad-Sociedad. Crónica de un desencuentro

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Citados en el hotel Extremadura para esta nueva edición de «Sabor y saber» nos encontramos unas 35 personas de perfiles muy diferentes. Aunque hay quien podría pensar que esto dificulta el desarrollo de un diálogo, nosotros consideramos que la diversidad enriquece, que todo punto de vista, si es honesto, es válido y digno de ser considerado.

Para el tema que habíamos elegido: Universidad y Sociedad, crónica de un desencuentro, contábamos con dos ponentes de altura: Carlos Ongallo, profesor de Economía de las Organizaciones en las universidades de Comillas, UNED, UEX, en la actualidad miembro -fundador y patrono director de la Fundación para el Desarrollo Directivo, y consultor de distintas empresas privadas y administraciones, y J. Miguel Martín Daza licenciado en Ciencias económicas y Empresariales, entre otras muchas responsabilidades, exdirector de la Obra Social de la Caja de Extremadura. Todo un lujo.

Las cuestiones iban referidos a estos temas genéricos: Universidad y mundo laboral -¿Está la universidad respondiendo a las demandas laborales de la sociedad?, universidad y cultura -¿está la universidad siendo un vehículo de cultura, de transmisión de valores? y universidad y sociedad -¿hay coordinación entre universidad y sociedad en los grandes retos del siglo XXI… desequilibrios sociales, ecología, compromiso político…?.

Los ponentes, Carlos Ongallo y José Miguel Martín Daza nos sorprendieron gratamente con una puesta en escena muy peculiar, dicho así literalmente, porque «escenificaron» una conversación, con muy buen humor, entre un gestor de una empresa -en concreto la antigua Caja de Extremadura, de la que José Miguel fue consejero y Carlos Ongallo que representaba su propio personaje responsable de la comunicación Universidad-Mundo Laboral… En este peculiar teatro, plantearon las cuestiones en liza: ¿Es posible que las empresas acojan, formen y permitan salidas laborales a los licenciados en la universidad? ¿Cuáles son las posibilidades y los riesgos de este esquema de integración laboral? ¿Pueden las empresas se vehículo de integración de estos recién diplomado o, más bien, su interés enmascara un abuso: «mano de obra sin costes»? ¿Puede esto ser así una oportunidad o acaso es más bien un lastre para el mercado de trabajo?

A continuación, durante la comida -dicho sea de paso: buena comida y buen servicio que agradecemos al Hotel Extremadura discutimos las cuestiones que se habían planteado, o lo que estas nos sugirieron. Y al final, tras los postres, mientras disfrutábamos de un café, tuvimos una puesta en común.

El tema, la exposición de los ponentes, las conclusiones compartidas de las mesas favorecieron luego una tertulia animada pero también discorde a veces. De eso se trata: de buscar la verdad «que corresponde a nuestro tiempo», a nuestra perspectiva de los temas que tratamos… No importa que la empresa sea siempre un camino abierto. No importa que este sea un proyecto siempre inacabado más que una meta. Creemos en la importancia de la palabra, y de la escucha… reivindicamos el pensamiento que dialoga, que respeta los otros puntos de vista y que no se detiene en ese afán de honestidad y coherencia. Todos, todas las que compartís esta inquietud estáis invitados.

Javier García Aparicio

Delegación fe-cultura

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