Celebración en Fátima del décimo aniversario de la consagración episcopal de Don Francisco Cerro

20170904-aniversario-fatima

Don Francisco Cerro, obispo de la Diócesis de Coria-Cáceres celebró sus 10 años como Obispo con una peregrinación diocesana al Santuario de Fátima en Portugal con dos celebraciones, que además presidió, y pronunció sendas homilías en la Capelinha de las Apariciones, los días 1 -viernes y sábado día 2 de septiembre, siendo el domingo día 3 la celebración en el Santuario de Cristo Rey de Lisboa, y regresando después ya a Cáceres.

Esos dos días en Fátima, entre otras actividades, los peregrinos entraron por la puerta de la Misericordia para ganar el Jubileo y visitaron la capilla de las apariciones. Celebraron la Hora Santa en el primer viernes de mes en la capilla de las hermanas dominicas. Y participaron en la Misa en español en la Capelinha con la presencia ya de muchos peregrinos de distintos lugares del mundo. También estuvieron en la casa de los pastorcitos, celebraron misa en la capilla de la muerte de Jesús, para pedir por nuestra diócesis y el fruto del Sínodo. Y por supuesto, en la capelinha, la Eucaristía y participación diocesana para ganar la gracia del jubileo, así como en el Rosario y procesión de las antorchas.

En su homilía en la Capelinha de las apariciones del 2 de septiembre, fecha del aniversario de su consagración episcopal, el prelado destacó que Fátima es una seducción, «Si no eres seducido por el evangelio eres seducido por otras muchas cosas» y añadió que «a Dios le interesa la vida de cada persona, Dios es seducido por pobres, humildes, sencillos». En un segundo punto el obispo diocesano destacó la Cruz, el sufrimiento, el dolor. «Sin Dios la vida no tiene sentido. Sin Dios las cruces son abundantes. Como decía Teresa de Jesús: con tan bien amigo todo se puede padecer», ante el sufrimiento no hay muchas respuestas. Dios no responde por qué, te responderá más tarde el para qué. Sin Dios no se entiende nada. La Cruz es el camino de toda persona, el fin es la resurrección. La Cruz la llevamos todos, pero con el Señor a nuestro lado vale la pena».

Por último añadió que cuando uno sufre con Dios tiene paz y la Paz es la alegría de los que sufren. «Cuando uno ha conocido a Jesús, el sufrimiento se transforma en paz. Fátima es una llamada a que detrás del sufrimiento viene la Paz, la alegría», terminó el prelado.

En el santuario de Cristo Rey de Lisboa tuvo lugar la Eucaristía final de la peregrinación en la que el obispo renovó la consagración al Corazón de Jesús «la hemos renovado -la consagración como lo hice con toda la Diócesis en mi primera homilía de mi ordenación episcopal», explica el prelado.

En esta peregrinación nuestro obispo también coincidió con Mons. Angelo Bagnasco, Cardenal Arzobispo de Génova, presidente de la Conferencias Episcopales Europeas, con el que estuvo conservando.

Al prelado le acompañaron a Fátima en autobuses más de 1.500 personas, allí, en el santuario mariano, celebró esta efeméride tan destacada para él y para toda la diócesis.

¡Felicidades don Francisco!

Quizás te pueda interesar

Día Internacional de las Personas con discapacidad

Imagen de una jornada de la delegación en 2019 La delegación de personas con discapacidad se suma…

Manos Unidas redefine el voluntariado para darle un nuevo impulso

El 5 de diciembre se conmemora el Día Internacional de los Voluntarios, una fecha que busca resaltar…

Exposición de pintura a favor de Cáritas Diocesana

Cáritas inaugura hoy 1 de diciembre una exposición solidaria cuya autora, Dª María Dolores Sanz Úbeda, donó…

Ir arriba