¿Dar el pez o enseñar a pescar? Aliseda ante la crisis

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En Aliseda ante la crisis, al igual que en otras parroquias de la diócesis, hemos optado por no solo dar el pez, sino también por enseñar a pescar. O sea, no nos hemos quedado en dar «la bolsa de alimentos» o «el cheque» del Banco o Caja espléndidos que aprovechan para salir en la foto. En esto de la crisis se puede decir que «a río revuelto, ganancias de pescadores», pues hay entidades financieras que desahucian por no pagar la hipoteca y luego nos tapan la boca con unos euros para «alimentos». ¿Dónde ha quedado la conciencia social de los que dan? ¿Dónde queda la conciencia de los que recibimos: párrocos, coordinadores de Cáritas, voluntarios? ¿Dónde hemos quedado la denuncia en nuestras Cáritas? ¡Hala a darle a la crítica, que la crítica es buena!

Dar el pez es fácil, enseñar a pescar es más complicado. Siéntate y escucha «el grito» -«he oído el clamor de mi pueblo» del que te llega necesitado de pagar el agua, la luz… Está claro que habrá que ayudarle en las necesidades más urgentes. Pero ofrécele un paso más. Reflexiona con la persona sobre el porqué de su situación… -«¡Anda ya, pero si no tenemos tiempo para atender a todos los que vienen!»… Me resuena un texto del Evangelio: «Marta, Marta, andas preocupada en tantas cosas…». Lánzale la pregunta: «Oye, ¿buscamos algún camino de salida a lo que te pasa?». Si la respuesta es positiva, demos otro paso, el de acompañarle «al menos en un trecho del camino» hasta que su situación pueda enderezarse. Y al despedirte queda como amigo «pues arrieritos somos y en el camino nos encontraremos». -¿Y esto no es un bonito cuento de Navidad? ¿Le pongo la mula y el buey o espero a que vengan los Magos desde Tarsis, o sea Huelva?

De cuento nada, pues en Aliseda lo estamos poniendo en práctica. Hemos acabado la primera fase de la Escuela de Familia. Más de 20 personas hemos reflexionado desde las distintas crisis que hacen que la «CRISIS» se agigante más. La crisis laboral viene acompañada de crisis en la familia, relaciones violentas en la pareja, relaciones padres-hijos, drogas y alcohol, desinterés por los estudios… «Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas». Desde Cáritas Diocesana nos han ayudado a sentarnos y decir en voz alta lo que nos preocupa y, a partir de enero, nos seguirán ayudando a tratar otros temas y a buscar salidas a algunas de las crisis. La autoestima en la mujer se ponía como un posible tema, pero también la educación de los hijos y la preparación de los jóvenes para el futuro.

Destaquemos un detalle: la gran mayoría de los participantes no eran personas atendidas por Cáritas, eran madres de la Catequesis Familiar, o voluntarios de Cáritas o de otros grupos de la Parroquia. Juntos, unos y otros, hemos compartido la vida y eso es mucho más que el «pez» o «la bolsa de alimentos o el vale«. Queremos aprender a pescar. ¿Qué te parece? En tu parroquia también lo están haciendo… Feliz Navidad.

Grupo de Voluntarios de Cáritas de Aliseda

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