Jornada de Reflexión Misionera: Volver a lo esencial. Bautizados y enviados

20191005-jornada-refl-misionera

Dentro del mes misionero extraordinario que se está viviendo en toda la Iglesia, se ha celebrado una jornada de reflexión misionera organizada por las tres delegaciones de misiones extremeñas de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz, en el Seminario de Cáceres, el sábado 5 de octubre.

En la jornada participaron 80 personas de las tres diócesis, que han profundizado en lo que significa el lema y objetivo de este mes misioneros: bautizados y enviados, la Iglesia de Cristo en misión en el mundo.

El sacerdote y misionero burgalés Luis ángel Plaza Lázaro, director del IEME -Instituto Español de Misiones Extranjeras- ofreció la ponencia «Bautizados y enviados» desentrañando el significado y consecuencia de esa expresión para el cristiano bautizado, recordando qué implica la celebración del Mes Misionero Extraordinario convocado por el Papa Francisco.

Luis ángel insiste que hay que ir a lo esencial, el mismo Papa Francisco también lo dice: «las cosas esenciales en la fe no son muchas». La base es partir de la Pasión por Cristo y por el Evangelio, que lleva al testimonio – «lo más valorado en la Iglesia es la labor de Cáritas y la de los misioneros»-, humildes y sencillos. Ha pasado la época de las grandes acciones, el Evangelio se anuncia «caminando juntos», no sirve que cada uno vaya a lo suyo «y yo a lo mío». Tampoco es posible quedarse en las palabras: «La evangelización es Evangelio en acción», «es buena noticia para los pobres», «lo primero es crear vida, para que los que no cuentan comiencen a contar… los excluidos se incluyan… acogiendo a los que sufren, los pobres, los quebrados…». Para ello «hay que ser profetas que anuncien y denuncien», «adultos en la fe», dejándose guiar por la «creatividad del Espíritu».

Dos criterios para la evangelización: no debemos dar nada por supuesto, «ni que una monja sepa si va antes el bautismo que la primera comunión», buscando lo esencial, que es Jesús, y deconstruir la idea de fe que existe en nuestra sociedad y que no es cristiana, «habría que desmisionar, si es que esta palabra existe; quitar esa idea del Dios controlador y vigilante, hacer las cosas por obligación, por cumplimiento o pensar que son o no de los nuestros si son de tal o cual partido…». «La Biblia empieza por el paraíso y termina, con el Apocalipsis, en el paraíso y, en medio, las bienaventuranzas. Dios quiere que seamos felices».

El trabajo en grupo y la puesta en común ayudó a profundizar aún más en lo ya expuesto y descubriendo cuáles son los mayores desafíos que tenemos hoy como bautizados para evangelizar y las cuestiones o elementos esenciales que debemos cuidar en la evangelización.

El día también contó testimonios y experiencias misioneras. María José, de Plasencia, parroquia del Salvador, contó cómo descubre su vocación misionera y la última experiencia en una acción misionera en Costa de Marfil. Fernando, seminarista de Cáceres, habló de su acercamiento al mundo misionero en los dos últimos años, primero en áfrica, Zimbabue, y este verano en Perú. Y Emilia, religiosa de las Hermanas de Cristo Crucificado, pertenece a la Archidiócesis de Mérida-Badajoz, terminó contando su experiencia en República Dominicana.

La jornada contó con la presencia y acompañamiento de D. José Luis Retana, obispo de Plasencia, que puso el broche al día con la celebración de la Eucaristía.

Ir arriba
X