La Cruz hace que jóvenes de 2º de Bachillerato recen laudes con las Jerónimas

CáCERES, 24-01-2011 – 09.00 H.

La Jerónimas han retrasado hoy el rezo de laudes para compartir la oración con un numeroso grupo de jóvenes de 2º de bachillerato y alguno de 4º de la ESO, que se acercaron al convento para orar ante la Cruz de la JMJ y el Icono de María.

Han participado alumnos del Colegio Sagrado Corazón, Josefinas, Carmelitas y Diocesano. Para muchos era la primera vez que rezaban las Laudes, pero qué mejor momento para hacerlo que con quienes son expertas, las hermanas jerónimas, y ante la Cruz frente a la que han orado tantos y tantos jóvenes.

También son expertas las hermanas jerónimas en hacer dulces, por eso, en una mañana tan fría, es normal que el chocolate con sus dos magdalenas les haya sabido a gloria.

Las que realmente han disfrutado de la presencia de la Cruz y el Icono han sido las propias religiosas que, desde la Vigilia de oración del día anterior a las 9 de la tarde en la que participaron sacerdotes, religiosos y religiosas, han permanecido orando junto a la cruz toda la noche. «Vamos a permanecer toda la noche orando junto a ella haciendo turnos para que siempre esté alguna de nosotras», comentaba una de las más ancianas al terminar la Vigilia.

El gozo de las religiosas ha culminado cuando ellas mismas han participado en la colocación de la Cruz y el Icono en la furgoneta, que los portaría para la visita a las residencias de ancianos que comenzaban a las 10:30.

Aunque más emocionadas quedaron cuando alguien les contó la historia de la Cruz de los Jóvenes y el Icono de María.

La peregrinación de la Cruz de los Jóvenes y el Icono

Es conocida como la «Cruz del Año Santo», la «Cruz del Jubileo», la «Cruz de la JMJ», la «Cruz peregrina»; muchos la llaman la «Cruz de los jóvenes», porque ha sido entregada a los jóvenes para que la llevasen por todo el mundo, a todos los lugares y en todo tiempo.

Era en 1984, Año Santo de la Redención, cuando el Papa Juan Pablo II decidió que tenía estar una cruz – como símbolo de la fe – cerca del altar mayor de la Basílica de San Pedro, donde todos pudiesen verla. Así fue instalada una gran cruz de madera, de una altura de 3,8 m., el larguero mide 1,75 m., tal como él la deseaba. La Cruz pesa 50 Kl.

Al final del Año Santo, después de cerrar la Puerta Santa, el Papa entregó esa misma cruz a la juventud del mundo, representada por los jóvenes del Centro Internacional Juvenil San Lorenzo en Roma.

En un intento de comprenderla, los periodistas la han llamado «la Antorcha Olímpica» del multitudinario encuentro de jóvenes católicos que anuncia. La Cruz, acompañada por el gran icono de María, está recorriendo cada una de las diócesis españolas a lo largo de los dos cursos anteriores a la gran celebración de la Jornada Mundial de la Juventud 2011 en Madrid.

En el 2003 cuando los jóvenes recibieron el Icono de la Virgen María con el Niño Jesús para que les acompañara a ellos y a la Cruz en su viaje. El Icono está pintado sobre una tabla de madera, de 1,18 metros de alto, 79 centímetros de ancho y pesa 15 kilos. Este icono es una copia contemporánea del antiquísimo y muy venerado icono de María «Salus Populi Romani» -«Salvación del Pueblo de Roma».

El Salus Populi Romani es uno de los denominados «Iconos de san Lucas». Hay muchos otros iconos por el mundo atribuidos a la mano pintora de San Lucas. El origen de estos iconos lucanos es desconocido, pero una entrañable leyenda ha pervivido a través de los siglos. Cuenta que después de la crucifixión en el Calvario, cuando María se fue a vivir a la casa del Apóstol Juan, se llevó consigo unos pocos efectos personales – entre los cuales había una mesa fabricada por Jesús en el taller de San José. Cuando las mujeres piadosas de Jerusalén convencieron a Lucas para que confeccionara un retrato de la Madre de Dios, lo pintó sobre la superficie de aquella misma mesa.

Mientras aplicaba sus pinceles y colores, Lucas escuchaba atentamente a la Madre de Jesús mientras le hablaba de los hechos de la vida de su Hijo que el Evangelista recogió después en su Evangelio. La leyenda dice también que el icono permaneció en Jerusalén y en sus proximidades hasta que fue descubierto por Santa Elena en el siglo IV. Junto con otras muchas reliquias, esta imagen que San Lucas pintó de la Madre de Dios fue transportada a Constantinopla, donde su hijo Constantino el Grande construyó una iglesia donde entronizar la imagen.

Esta Cruz y este Icono han anunciado la promesa de la redención y la esperanza de una vida nueva en lugares de muerte, violencia y división a lo largo y ancho del mundo. En 1988 la Cruz se adentró de modo clandestino detrás del «Telón de Acero», en una dictadura comunista en la que la Iglesia no tenía libertad de manifestar en público su fe en Dios. En el 2002 la Cruz viajó a la Zona Cero de Nueva York, y en el 2004 pasó bajo la Puerta de Brandemburgo de Berlín.

Quizás te pueda interesar

Peregrinación de Catequistas a la Ermita de la Virgen del Ara

El delegado de catequesis, Roberto Rubio, ha remitido una carta a los catequistas, recordándoles que a final…

I Jornadas de puertas abiertas sobre Nutrición y Ejercicio

La Residencia San Nicolás de Bari de Coria acogerá las primeras jornadas de puertas abiertas sobre nutrición…

Encuentro de la familia Vicenciana en Cáceres

El pasado 21 de junio en la casa de las Hijas de la Caridad, en la calle…

Ir arriba
X