La diócesis de Coria-Cáceres celebra este domingo el DOMUND bajo el lema: “Cambia el mundo»

El próximo domingo, 21 octubre, se celebra el día del Domund – Domingo Mundial de las Misiones. Nuestra diócesis aportó el pasado año 2017 a la colecta del Domund 78.619,51 € y cuenta con 84 misioneros repartidos por todo el mundo, principalmente en Latinoamérica.

La VIGILIA DEL DOMUND será en la Capilla de las Hermanitas de los Pobres, en Cáceres, este viernes 20 de octubre a la 20:00 h. Los días 20 y 21 de octubre, tendrá lugar la cuestación en las calles. Y el domingo 21, en todas las parroquias se realizarán colectas especiales para el DOMUND

La diócesis de Coria-Cáceres, en comunión con la Iglesia Universal, se prepara para celebrar solemnemente esta jornada que desde 1926 apoya la labor que realizan los misioneros, actualmente en 1.108 Territorios de Misión.

El obispo de la diócesis de Coria-Cáceres, Francisco Cerro Chaves, ha presentado esta jornada junto al delegado de Misiones, Paco González Jiménez, el misionero comboniano en Mozambique y periodista, Víctor Hugo García Ulloa, y el dominico de la Parroquia cacereña de San Juan Macías, Isidro Rubio Insausti, que estuvo 27 años de misión en Venezuela.

Una jornada para rezar y ayudar a la actividad misionera de la Iglesia católica, que coincide con el año de preparación del Mes Extraordinario Misionero, que ha convocado el papa Francisco para octubre de 2019, con motivo del centenario de la primera encíclica misionera Maximum Illud -1919, firmada por Benedicto XV.

Según ha expuesto el prelado diocesano, el lema de este año «Cambia el mundo» es una de las ideas fundamentales del papa Francisco, que «otro mundo es posible, aunque a veces nos vendan la moto de que no».

Don Francisco Cerro lo ha comprobado recientemente en áfrica, donde ha estado el pasado fin de semana como representante de la Conferencia Episcopal Española con motivo de los 50 años de acompañamiento espiritual de la Iglesia guineana al pueblo de Guinea Ecuatorial desde su Independencia en 1968.

«He comprobado la realidad de que los misioneros en los barrios más humildes y pobres, trabajando con la gente, jugándose muchas veces la vida, cambian este mundo», ha dicho.

Asimismo, ha deseado que en la diócesis haya más vocaciones misioneras, pues «estoy convencido de que una diócesis con misioneros y misioneras es una diócesis bendecida por Dios, pido al Señor que nos conceda esto para que podamos hacer realidad que otro mundo es posible».

Por su parte, Víctor Hugo García trabaja desde hace más de quince años en Mozambique, primero en Nampula, con una labor parroquial.

Allí, atendía, junto con unas religiosas, dos dispensarios médicos, además de llevar a cabo varias escuelas de alfabetización para adultos en la que más de 600 mujeres, principalmente, aprendieron a leer y escribir, actividades de prevención de enfermedades, un leprosario en la que se atendía a casi 200 leprosos y formación juvenil.

Tras estudiar Periodismo en México, su país natal, el misionero regresó al país africano para encargarse del centro catequético del norte del país y «formar líderes locales» tal como dice el carisma de san Daniel Comboni, fundador de su orden, «salvar áfrica con áfrica, para que los propios africanos sean protagonistas de su propio desarrollo».

Además, ha sido director de la única revista nacional del país, Vida Nueva, con más de 50 años de publicaciones.

«La gran alegría que tengo es la de seguir trabajando con jóvenes, que son, a través de la formación que impartimos, los que cambian el mundo», ha afirmado el mexicano.

A su juicio, cambiamos el mundo «en la medida que formamos líderes, que conseguimos sembrar inquietudes y acompañar el desarrollo de los jóvenes para que después ellos protagonicen su propia historia».

Así, ha puesto el ejemplo de las elecciones celebradas en el país este mes, tiempo en el que, a través de los medios, se han denunciado la situaciones de corrupción, labor de la que se han encargado los jóvenes formados por estos misioneros, que con su denuncia conseguían «bloquear el proceso de corrupción o por los menos disminuirlo».

«El trabajo de nuestros misioneros, de la prensa misionera religiosa cambia también la perspectiva, cambia la visión y así cambia el mundo», ha sentenciado.

Por otro lado, el dominico navarro Isidro Rubio también ha contado su experiencia como misionero en Venezuela y ha denunciado la difícil situación que vive este país latinoamericano.

Tras recorrer Asia realizando reportajes videográficos de la realidad de la misión de los dominicos en Vietnam, Taiwan, Hong Kong y Singapur, entre otros lugares, pasó a la misión de Venezuela, en primer lugar, junto con los padres capuchinos, en la selva con los indios pemones, una de las 22 etnias de Venezuela.

Tras esto, fue profesor universitario de Lengua y Filosofía en Barinas durante diez años, donde vio «el nacimiento del chavismo» e incluso fue compañero del hermano de Hugo Chávez, Adán Chávez.

Regresó a España por una enfermedad y volvió, tras recuperarse, a Venezuela, esta vez junto a la frontera con Colombia, en Rubio -Táchida, donde ha vivido el éxodo, hasta hace unos meses, de miles de venezolanos que pasan hambre, en busca de comida.

Allí tenían una residencia con 44 ancianos y un colegio con 600 niños.

«Estoy a la espera de si puedo volver algún día, pero he sido feliz, me he sentido útil y he seguido la línea de los dominicos, de santo Tomás de Aquino, que dice que por encima de la caridad está la justicia, primero con Dios y con el prójimo, y luego, una vez has sido justo, haz caridad», ha dicho el dominico>

Cabe recordar que la Jornada del Domund se celebra bajo el lema «Cambia el mundo». El cartel de este año, representa un cubo de rubik, con una imagen que evoca al mundo y unas manos moviéndolo.

Se pretende decir con ello que hay que hacer que «todas las piezas encajen y encajarán cuando en este mundo no haya pobreza, injusticias, situaciones de hambre, y falta de medios en educación y salud en tantos lugares», ha expresado el delegado de Misiones.

Un mensaje directo que se consigue «trabajando con las manos, con las que hacemos pequeñas cosas que cambian el mundo» y que parece «casi utópico» pero que es posible, gracias, entre otros, a nuestros misioneros, que están presentes en los lugares más difíciles de la Tierra anunciando el Evangelio y llevando los valores del Reino, para que en todos los lugares del mundo «se viva con la dignidad de los hijos de Dios», ha afirmado González.

El pasado año, en todo el mundo se recaudaron 84.758.675,11 € de los que 11.726.397,59 fueron aportados por España. Nuestra diócesis aportó en 2017 a la colecta del Domund 78.619,51 €.

En 132 países están presentes los 12.000 misioneros españoles. La diócesis de Coria-Cáceres cuenta con 84 misioneros repartidos por todo el mundo, principalmente en los países Latinoamericanos: Perú, Venezuela, Argentina, Brasil y en el continente africano.

De ellos, el 42,8 % son hombres -36, entre ellos 26 sacerdotes, seis religiosos y cinco laicos, y el 57 % mujeres -48, de las que 47 son religiosas, una laica.

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