Historias sonoras de un capellán de hospital: Seréis mis testigos

Desde la Delegación de Misiones reparten entre los enfermos bimestralmente un tríptico llamado “El enfermo misionero”. Normalmente se pide al enfermo que ofrezca su enfermedad por los misioneros y su tarea evangelizadora. Pero también el enfermo puede ser misionero con su testimonio, con su modo de vivir la enfermedad, con sus palabras con los otros enfermos, pues, postrados en el mismo lecho del dolor, el testimonio es siempre más creíble y directo. Así lo cuenta nuestro capellán de hospital

 

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