Historias sonoras: El arca de las tres llaves

Los archivos eclesiásticos conservan las fuentes del desarrollo histórico de la comunidad eclesial y las que se refieren a la actividad litúrgica y sacramental, educativa y asistencial que clérigos, laicos y miembros de los institutos de vida consagrada y de las sociedades de vida apostólica han desarrollado y todavía siguen desarrollando en el curso de los siglos. Con este párrafo de la Carta Pastoral de la Función Pastoral de los Archivos Eclesiásticos de 1997, me presento: soy María del Carmen Fuentes, directora del Archivo Diocesano de la Diócesis de Coria- Cáceres. En nombre de las voluntarias que colaboran conmigo en el archivo y en el mío propio, doy las gracias a la delegada de medios de comunicación, Dª Lorena Jorna, que hace posible esta sección en el Semanario Iglesia en Coria-Cáceres por darnos la oportunidad de divulgar el trabajo que llevamos a cabo durante el año. El archivo diocesano custodia, conserva y difunde, en este último caso a través de las personas que van a consultar en sala o mediante correo electrónico, la documentación generada a lo largo de los siglos, en nuestro caso desde el siglo XVII hasta principios del siglo XX, por la curia diocesana en el transcurso de sus actividades sacramentales, litúrgicas, pastorales y culturales. Junto con los fondos documentales diocesano, están concentrados los fondos históricos parroquiales, siendo estos últimos los más consultados por los usuarios. El archivo, como lo conocemos hoy, nace a partir del año 1957, con el cambio de denominación de la diócesis de Coria, que pasa a denominarse Coria Cáceres por bula de Pío XII, fechada en 9 de abril de dicho año, bajo el episcopado de don Manuel Llopis Ivorra, y siendo canónigo archivero don Pedro Rubio Merino. Antes de 1957 estuvo en el Palacio Episcopal de Coria. Aún conservamos el arca de las tres llaves del siglo XVII, que fue el primer archivo diocesano. A finales de 1950, principios de 1960, se trasladan los fondos documentales diocesanos y por decreto del obispo Llopis Ivorra, entre los años 1966 y 1972, se realizan las primeras transferencias de los archivos parroquiales, labor que llevó a cabo don Pedro Rubio. A don Pedro Rubio Merino le sustituyó como responsable del archivo don Teodoro Fernández Sánchez y posteriormente asumió la dirección don Fausto Iglesias Casado, al que yo sustituyo en el año 2001. Desde 1959 hasta el año 2009, estuvo en las dependencias del Obispado, plaza de Santa María. Desde abril de 2009 hasta la actualidad, se encuentran las dependencias del seminario diocesano en Avenida de la Universidad. Ofreceremos a lo largo de estas intervenciones, en las que tendrán una participación activa los propios usuarios del archivo, la importancia que tienen estos documentos para el estudio de la historia personal, local y regional.

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