PRÓXIMO DOMINGO 16 JORNADA DE LA IGLESIA DIOCESANA

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La celebración del Día dela Iglesia Diocesana nos debe ofrecer a todos los católicos un momento de reflexión importante sobre nuestras comunidades eclesiales, nuestras parroquias y nuestra Diócesis, así como sobre nuestra pertenencia y participación en las mismas.

En este sentido, el Papa Benedicto nos dijo «La Iglesia es unacomunión, una comunión de personas que, por la acción del Espíritu Santo, forman el Pueblo de Dios, que es al mismo tiempo el Cuerpo de Cristo«. La vida en nuestra Iglesia, en nuestra Parroquia, debe ser por tanto una comunión con todas las personas que la formamos. Pero esta idea no es, ni mucho menos nueva, pues es la forma en la que vivieron las primeras comunidades cristianas: «Todos vivían unidos y tenían las cosas en común […] y lo repartían entre todos según las necesidades de cada uno» -Hch. 2, 44-45.

En los tiempos que nos ha tocado vivir, se nos exige cada día más una participación activa en nuestra sociedad, de la misma forma que debemos tener una participación más activa en nuestra comunidad eclesial, en nuestra vida de Iglesia. Esta exigencia la pone de manifiesto el Papa Francisco en su discurso de mayo a los responsables de Naciones Unidas, donde les dijo: «Hoy, en concreto, la conciencia de la dignidad de cada hermano, cuya vida es sagrada e inviolable desde su concepción hasta el fin natural, debe llevarnos a compartir, con gratuidad total, los bienes que la providencia divina ha puesto en nuestras manos, tanto las riquezas materiales como las de la inteligencia y del espíritu, y a restituir con generosidad y abundancia lo que injustamente podemos haber antes negado a los demás

Estas palabras, que están siendo un respaldo a las nuevas ideas de corresponsabilidad en la Iglesia, nos llaman a recibir los dones de Dios con gratitud, apreciarlos y cuidarlos de manera responsable y moderada, compartirlos en justicia y amor con los demás y devolverlos al Señor con creces. Más allá, las palabras del Papa Francisco dan continuidad a la idea de la Lógica del Don que se expresa en la encíclica Cáritas in Veritate y en la que se nos marcan tres pautas muy importantes para nuestra vida cristiana:

  • Reconocer la gratuidad de todo lo somos y tenemos.
  • Acogerlo con gratitud como la expresión del infinito amor que Dios tiene por nosotros.
  • Entregarlo y entregarnos con generosidad haciendo con nuestros dones lo que el Señor quiere y como el Señor quiere.

El Día de la Iglesia Diocesana nos invita a llevar estas ideas a nuestras comunidades cristianas, a tener una participación activa en las mismas, poniendo a disposición de los demás nuestro tiempo, nuestro talento y también nuestro tesoro. Busquemos que nuestras comunidades eclesiales sean familias y que se viva en ellas la dinámica del compartir que con normalidad se da en el seno de nuestras propias familias.

Por ello, participemos activamente en nuestras parroquias colaborando con nuestro tiempo en las catequesis, grupos de caridad, oración, liturgia, etc. Acerquémonos a nuestros párrocos y ayudemos a la parroquia en lo que nos permitan nuestros conocimientos, nuestro talento, colaborando en el buen mantenimiento del templo y las instalaciones, ayudando con las tareas de gestión de la misma, asesorando y acompañando. Así mismo, seamos muy conscientes de las necesidades materiales de la Iglesia, nuestra colaboración económica -nuestro tesoro, por pequeña que nos pueda parecer, es muy importante para las parroquias y la diócesis, existiendo muchas formas de hacerla efectiva tanto en las colectas como con donativos, suscripciones, etc.

En definitiva, hagamos de nuestras comunidades, de nuestras parroquias y de nuestra Iglesia Diocesana una Iglesia sencilla, humilde y corresponsable, pasando de verla como Iglesia que nos ofrece servicios a sentirnos miembros de ella por el bautismo y a compartir lo quesomos y tenemos para que los demás también se encuentren, con nosotros, en el Dios de Jesucristo.

«La vida se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad.

Madura a la vez que nos damos a los otros»

Evangelii Gaudim,10 -Cf. Documento de Aparecida

Ginés Rubio Lacoba

Administración Diocesana

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