Un encuentro de catequistas al inicio de curso inolvidable

En la tarde del domingo, día 14, un hermoso reguero de catequistas de muchos pueblos y parroquias de la Diócesis fueron llenando el Auditorio de nuestro Seminario Diocesano. Desde el primer instante, la ilusión, la sonrisa, los corazones y las ganas de seguir trabajando fueron los protagonistas en todos los catequistas que iban tomando asiento.

Vivimos dos grandes momentos: el primero, en el Auditorio con la explicación de la programación y actividades para este nuevo Curso. Nos fuimos deteniendo en cada uno de los puntos importantes que nos unirán este Curso para seguir transmitiendo la fe con esperanza a los niños, jóvenes y adultos que el Señor ponga en nuestro camino. El momento más apasionante fue la explicación del «Proyecto Formacat», que desde nuestra Delegación de Catequesis se nos ofrece a todos los catequistas para seguir cuidando nuestra formación y el acompañamiento tanto a nivel parroquial, como arciprestal y diocesano. Una novedad que ilusiona y que se irá llevando a cabo, poco a poco, en los arciprestazgos que libremente lo quieran vivir. Después tuvo lugar la explicación de materiales para trabajar en catequesis, con una exposición donde los pudimos tocar, ojear y sacar fotos a los más interesantes.

El segundo momento lo vivimos en la Capilla, donde compartimos la Exposición del Santísimo para poner al Señor en el centro de nuestras vidas y de nuestros proyectos catequéticos. Allí cada catequista fue inscribiendo su nombre en el mapa de la Diócesis como compromiso de entrega mientras nos uníamos a un canto de disponibilidad. Fue especialmente emocionante la profesión de Fe de todos los catequistas unidos y su «Sí, me comprometo» en el Rito del Envío. La oración finalizó poniéndonos en manos de María, y recibiendo nuestro marcapáginas de la Delegación de Catequesis con todas las fechas que viviremos en este Curso apasionante que ya hemos iniciado.

Gracias a todos los sacerdotes, diáconos, religiosas y religiosos, que nos acompañaron. Pero el «gracias» más enorme es para todos los catequistas que estuvieron presentes y que cada día entregan su tiempo y sus vidas al servicio de Dios y de la transmisión de la Fe. Después de este Encuentro tan especial e inolvidable, os decimos con fuerzas renovadas «Adelante, siempre adelante».

Roberto Rubio Domínguez. Delegado de Catequesis

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